miércoles, 24 de octubre de 2012

Amapola.II Hellen Keller.







Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente.
Afirma tu paso con la visión del futuro.
Encuentra la calma de las montañas.
Rompe la tensión de tus nervios y músculos
con la dulce música de los arroyos que viven en tu memoria.
Vive intensamente la paz del sueño.
Aprende a tomar vacaciones de un minuto,
al detenerte a mirar una flor, al conversar con un amigo,
al contemplar un amanecer o al leer algunas líneas de un buen libro.
Recuerda cada día la fábula de la liebre y la tortuga,
para que sepas que vivir más intenso no quiere decir vivir más rápido
y que la vida es más que aumentar la velocidad.
Voltea hacia las ramas del roble que florece y
comprende que creció grande y fuerte porque creció despacio y bien.
Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra
de lo que realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.

HELLEN KELLER (ciega, sorda y muda de nacimiento)

2 comentarios:

Cris dijo...

Con tu permiso AsereT, me llevo este poema y las sensación que me ha producido a mi blog de fractales. Le pond´re un enlace a tu blog para que quién lo lea vea la "esencia" de dónde ha salido :-) Tal vez hay que estar ciega, sorda y muda para ser sabia en este mundo. Un abrazo y gracias por compartirlo aquí, bello, y desconocido para mi, bello, sin duda

Aseret dijo...

Gracias Cris por tu amistad. Es muy posible que tengamos que dejar de disfrutar de algunos sentidos para darnos cuenta de lo maravillosos que son, pues gracias a ellos podemos descubrir, compartir, desarrollar junto a los demás al igual que con nosotros mismos.
Me parece estupendo que también compartas este sentimiento de riqueza. Pues es aquí donde realmente reside aunque la vida no valla por estos derroteros.
Un cálido abrazo, y muchas gracias por volver siempre!!