Todavía me duele la llave
de aquella sonrisa incierta
que sembramos en el pensamiento.
Pues entre el todo y la nada,
la memoria y el olvido.
Entre nuestros cuerpos y sus auras
no hubo el más leve de los sentidos,
ni la más tierna esperanza
de un mundo grande o pequeño.
Imaginado o futuro.
Todavía me duele la llave,
¿Cómo voy hablarte hoy
de horizontes o ventanas?
…
aseret 6 13