Llueve.
Llueve
y las aceitunas engordan su barriga de aceite.
Llueve
y la tierra se abre como brazos de madre
aquien le canta con su silencio.
Llueve
y las lágrimas de plata se convierten en besos.
Llueve.
Llueve aquí.
Llueve aquí, aqui adentro...
y en tu pecho.
Hablo con tu madre
y hablo con el tiempo,
quien con el corazón en la boca
besa lo más hermoso que posee
quizá sin saberlo.
Llueve.
Fuera y dentro.
Aquí y por tiempos.
Pero llueve.
...
aseret 03