sábado, 30 de mayo de 2009

Llueve.

Llueve.
Llueve
y las aceitunas engordan su barriga de aceite.
Llueve
y la tierra se abre como brazos de madre
aquien le canta con su silencio.
Llueve
y las lágrimas de plata se convierten en besos.
Llueve.
Llueve aquí.
Llueve aquí, aqui adentro...
y en tu pecho.
Hablo con tu madre
y hablo con el tiempo,
quien con el corazón en la boca
besa lo más hermoso que posee
quizá sin saberlo.
Llueve.
Fuera y dentro.
Aquí y por tiempos.
Pero llueve.
...
aseret 03

3 comentarios:

cristal00k dijo...

Divina lluvia...
Besos aseret

Leidi dijo...

Muy lindo, un abrazo que ya me hacías falta!

Cris dijo...

"Llueve
y las lágrimas de plata se convierten en besos". Precioso párrafo AsereT! un ejemplo de como transformar una tristeza en algo positivo, bello poema, desprende una sensibilidad increible!, un abrazote!