viernes, 4 de julio de 2008

cuerpo de niña.



Aquí sentada
en la huella de tu sombra oculto el rostro.
Tu no me ves, ni me escuchas.
Cohabitas mimetizado en tus palabras
y yo no vivo ni en tus silencios.
Levanto las manos,
muestro mi espada forjada en barro.

Apunto al cielo:

-Por los años que jugaba a ser alfarero
descubriendo tus manos en mis manos
con alma de niña,
con cuerpo de niña.
Con la misma boca que por niña
hoy le habla al viento.
...

2 comentarios:

Afrodita dijo...

Tere, cariño, que hermosura, ke delicadeza... lo leo con ojos de mujer y mirada de niña, esa ke me haz regalado con tan exquisito poema... un beso mi amiga.. muackkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk

Cris dijo...

bello texto, muy sentido, un punto de tristeza, un punto de esperanza, precioso Aseret, un saludete!