viernes, 28 de noviembre de 2008

Denunciemos: La Pederastia.


La pederastia es la práctica sexual entre un varón adulto y un menor de edad. Mientras que la pederastia en la Antigua Grecia era la relación entre un adolescente y un adulto, en la actualidad la palabra pederastia se emplea para designar el abuso sexual con niños.
La paidofilia o pedofilia es la inclinación sexual por parte de adultos a sentir una atracción sexual primaria hacia niños.
Se considera «paidofilia» etimológicamente más correcto que «pedofilia», si bien esta segunda forma es más usada. En el lenguaje común, pedófilos son considerados aquellos que abusan secualmente a niños.
El término «pedofilia» se ha visto confundido con el término «pederastia ». A pesar de que etimológicamente significan lo mismo (ya que ambas se basan en paidós: «niño» o «adolescente»), la pedofilia no se refiere al abuso sexual, sino a la mera tendencia sexual o atracción por un hombre adulto hacia un menor.
El maltrato y abuso infantil es el atropello físico y psicológico de un niño por parte de un adulto. Hay muchas formas de abuso y negligencia y en muchos países sus respectivos gobiernos han desarrollado legalmente su propia definición de lo que se considera maltrato infantil. La proliferación de este fenómeno se ha constituido en un problema mundial señalado por la OMS y la UNICEF.
Téngase presente que en idioma español, el término abuso se refiere casi exclusivamente al abuso sexual
Circunstancias que colocan a las familias bajo estrés extraordinario, pobreza, divorcio, enfermedad, la falta de habilidades. Muchos de estos factores pueden contribuir a una tensión familiar que resulta en maltrato y negligencia infantil. Intentar comprender la raíz de las causas del maltrato y el abuso sexual ayuda a determinar los mejores métodos de prevención y tratamiento. Algunos padres no lastiman o descuidan a sus hijos intencionalmente. Muchos de ellos mismos fueron maltratados o descuidados. Los padres alcohólicos o drogadictos tienen mayor posibilidad de desarrollar abuso sexual o negligencia contra sus propios hijos.
Se entiende como maltrato infantil a aquellas acciones que van en contra de un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño, que provienen de personas, instituciones o la propia sociedad.
Según Barrios Franco, «se considera maltrato infantil, aquella violencia física y/o emocional generada por actos institucionales de acción u omisión por parte de aquellas personas encargadas del cuidado del niño y del adolescente».
Entre las consecuencias del maltrato (entre otras):
Baja autoestima.
Inseguridad.
Depresión.
Sentimiento de inferioridad e inadecuación.
Conducta agresiva, problemas de disciplina y comportamiento ilegal.
Las consecuencias antes mencionadas tienden a producir en la víctima trastornos que lo llevan a asumir conductas desviadas que afectan a la sociedad; por ello, es necesario corregir de raíz el problema, lo cual se logra penalizando legalmente al maltrato infantil.
El abuso sexual infantil se refiere a todo acto sexual realizado por un adulto con un menos de edad, con o sin consentimiento del niño, de manera violenta, es decir, por medio de coerción física o psicológica o por medio de seducción. El abuso infantil es un acto considerado criminal por la normativa internacional y de la mayoría de los países modernos, sin embargo no existe consenso sobre los procesamientos jurídicos de los victimarios, y existen diversas interpretaciones sobre el abuso infantil en ciertos estados que evitan un consenso universal.
Consecuencias
El problema del abuso sexual no sólo afecta a la víctima, es decir, el niño, sino que tiene una red de repercusiones sociales que ponen en peligro el desarrollo social de un país y de la familia.
¿Dónde se abusa sexualmente de un niño y quién lo hace?
A simple vista puede parecer que el abuso sexual contra un niño o una niña sucede fuera del ámbito familiar, como la escuela o la calle. Pero según los estudios de UNICEF en su documento Niños y violencia, al igual que la violencia ejercida contra los niños, la mayoría de los casos se presentan dentro del ámbito familiar y ello se da sea por los propios progenitores y por parientes cercanos. Otra revelación del estudio UNICEF es que en la mayor parte de los casos los victimarios de este mal son varones. El abuso infantil por parte de un familiar tiene el problema de una menor denuncia dada la autoridad «moral» que el pariente ejerce sobre el niño y los temores del niño a decir algo. Por otra parte, el abuso infantil hacia las niñas tiene mayor atención por parte del común, mientras que el abuso sexual hacia el varón es en cierta forma tolerado, como sucede en países como Pakistán.
El desarrollo de una legislación internacional que garantice los derechos del niño y el adolescente sólo tendría un desarrollo hacia mediados del Siglo XX cuando en 1959 las Naciones Unidas firma la Declaración de los derechos del Niño.. Dicho documento permanece la piedra angular que abre la discusión al respecto en todo el mundo. Pero son muchas naciones que tienen bastante que hacer por determinar una legislación nacional acorde no sólo con el Derecho Internacional en lo que a la materia se refiere, sino con un interés real por la problemática que adquiere proporciones mundiales preocupantes. El abuso infantil es un verdadero negocio en la mano de redes del tráfico infantil en todo el mundo y que une de manera perfecta a los países ricos con los pobres: los abusadores de países industrializados, conocedores de las reglas de su propio país, entran en calidad de «turistas» a países pobres con legislaciones pobres y alta corrupción en búsqueda de menores de edad.
Quede escrito como denuncia.

1 comentario:

Cris dijo...

pues gracias AsereT por dejar escrita tu denuncia en forma de información muy interesante para quien quieras saber algo más sobre maltrato infantil. Nuestras infancia condiciona nuestras madurez, nuestro desarrollo y concepto de las cosas y valores de a vida, cuidemos la semilla y la planta saldrá sana, recta y fuerte, claro que sí, un abrazote!