sábado, 31 de octubre de 2009

Alegría de Cirque du Solei.






Por qué no nos escuchamos unos a otros un poquito más. Ocultamos en el silencio las sensaciones que nos produce el otro, los otros. O como mucho las comentamos en"petí comité".
Creemos que todo nos pertenece, que somos el centro de nuestro pequeño universo, y podemos hacer lo que queramos. La vida gira porque somos conscientes de que estamos en ella. Pero ¿Qué ocurre con la realidad del otro? ¿No es tan real e importante para él como la nuestra aunque no sepamos entenderla o no la compartamos?
Creo en el derecho a equivocarnos, porque esta frase, esta acción en el mundo tangible también me dice que somos libres para elegir. Los errores de los otros pueden llegar a ser parte de mis aciertos así como mis propios errores los aciertos de otros.


PREÁMBULO de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

2 comentarios:

Pablo Marín dijo...

Muy buena entrada teta.

Besotes

Cris dijo...

buen texto AsereT y bonito recordarlo siempre, que somos un piojo en este planeta, ya vale de darnos tanta importancia hombre!, nunca he podido ir a ver el Circo del Sol pero es algo que tengo pendiente; hay una frase que dice: estoy aprendiendo tanto de mis errores que me estoy pensando volver a cometer otro ;-) Buen humor a esta vida que es cortita, saludetes AsereT!